No es solo Primera, siempre es el club
No siempre importa hasta dónde se llega. A veces, lo que realmente deja huella es el camino. Lo que se vive mientras uno va detrás de un objetivo. Las amistades que se construyen, los viajes, las anécdotas, las risas después del entrenamiento, los abrazos después de una derrota . En Los Tilos hay muchos que no jugaron en Primera. Pero estuvieron, están y siguen estando. Y eso, para nosotros, también es llegar. Cachete Leonard, por ejemplo, llegó al club en septiembre de 2012. Dudaba si arrancar rugby, no estaba convencido. Pero unos amigos de sus viejos lo invitaron y se animó. “Ese ‘vamos a ver qué onda’ se transformó en un ‘voy siempre al club’”, cuenta. Lo marcó la gira a Sudáfrica, los entrenamientos con los chicos de la 98, las risas, el buen clima. “Siempre me hicieron sentir parte, me ayudaron a adaptarme. Eso fue clave para quedarme”. Algo parecido le pasó a Nico Ronga, que conoció el club a los 4 años, volvió a los 10… y no se fue más. Su camada no fue buena deportivamen...